Los Expedientes Secretos X
Combate al Futuro
Los Expedientes Secretos X en Celuloide
La Guía más completa para entender por qué debes pagar por algo que puedes ver en la tele.
Por Gustavo Moreno, con Vera Anderson en Hollywood.
Cine Premiere Número 47 / Agosto 1998
Expediente 2: La verdad está afuera... en los cines

La "secuela" cinematográfica de Los Expedientes Secretos X, Light the Futura (que en español simplificará su titulo a
Los Expedientes X), le sienta bien a un público primerizo, pero también se sumerge profundamente en algunos temas recurrentes de la serie que tendrán mayor significado par quienes han seguido fielmente el desarrollo en la pantalla chica. Tan devotos son algunos fans del programa que se llaman así mismos "X-Philes" (algo así como "X-filomanos"), y con frecuencia se conectan al web site oficial de la serie (www.thex-files.com) para mantenerse al tanto de novedades entre episodio y episodio.
El filme costo 60 millones de dólares (el equivalente a 60 capítulos) y presenta rostros conocidos del programa: Mitch Pileggi (Skinner), Jhon Neville (El hombre de las manos cuidadas), William B. Davis (CancerMan), y el trío de Los Pistoleros Solitarios, Tom Braidwood, Bruce Harwood y Dean Haglund), junto con nuevos personajes interpretados por actores de primer orden como Martin Landau (Ed Wood), Armin Mueller-Stahl (Claroscuro) y Blythe Danner (El cuarto poder), bajo la dirección de Rob Bowman (Airborne), quien ha estado tras las cámaras en más de 25 episodios de la serie.
La trama nos traslada literalmente a la locación del último capítulo de la temporada antepasada (4a.): la montaña nevada donde Mulder se enfrenta ante la posibilidad de que todos los seres extraterrestres con los que se ha topado hayan sido fabricaciones engañosas, mientras Scully, empieza a creer que son reales.
Los agente son convocados para investigar una misteriosa explosión en un edificio en Dallas, y descubren entre las ruinas preocupantes secretos relacionados con un adolescente infectado con una nueva y mucho más peligrosa mutación del "cáncer negro", un virus de supuesto origen extraterrestre con el que ya se han topado antes. Pronto la vida de ambos agentes peligra cuando hace su aparición un grupo de "co-conspiradores" que han controlado la verdad sobre la existencia de vida extraterrestre en la tierra durante cincuenta años. Finalmente, las pistas que Mulder y Scully recolectan en el camino, los conducen hasta el Antártico, donde se encuentra encerrado el acertijo clave para develar el misterio.
"Dirigir una película suele ser una experiencia íntima -comenta Rob Bowman-, pero llevar al cine un programa tan popular ha sido verdaderamente intenso. El reto consistía en hacer algo decoroso para la pantalla grande, rebasando las expectativas del público que ve la serie cada semana. Sería arrogante de mi parte decir que lo logramos, pero creo, al menos, que el guión de Carter y Spotnitz es realmente inquietante".
Carter por su parte, advierte que el filme "es para todo público, incluso para quienes que nunca han visto el programa. Los fanáticos de la serie tendrán que verla de manera indulgente. No hay sangre, gore, ni violencia extrema. Está hecho con muy buen gusto, a diferencia de ciertos capítulos televisivos, si entienden lo que quiero decir.."
A cambio, y para no decepcionar a los fans más clavados. Carter promete que la película develará algunos misterios clave (como si la hermana de Mulder realmente fue "raptada" por extraterrestres, o si el "hombre cáncer" es en realidad el padre de Fox. "Aunque afín a la esencia de la serie, ciertos aspectos de la trama sembrarán preguntas cuyas respuestas se materializarán en el programa o en las posibles secuelas del filme", enfatiza Carter.
El co-guionista Frank Spotnitz cataloga a la película como un thriller político: "Me parece que guarda muchos puntos en común con filmes de los setenta, como The Parallax View y Todos los hombres del Presidente, donde nada es lo que parece y existen fuerzas invisibles detrás de la conspiración, con intereses muy extraños." La fotografía corre a cargo de otro colaborador esencial de la serie. Ward Russell, quien mantiene la atmósfera minimalista del programa, con su profesión de ocres y claroscuros enigmáticos.